sab 34a. Ordinario año Par (Id=784)

Primera Lectura

Ya no habrá más noche, porque el Señor los iluminará con su luz

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol según Juan
22, 1-7

El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, un río de agua que da vida, transparente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a uno y otro lado del río, crecía un árbol de vida que daba doce cosechas, una cada mes, cuyas hojas servían de medicina a las naciones.
No habrá ya nada maldito. Será la ciudad del trono de Dios y del Cordero en la que sus servidores le rendirán culto, contemplarán su rostro y llevarán su nombre escrito en la frente. Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámparas ni la luz del sol, porque el Señor Dios alumbrará a sus habitantes, que reinarán por los siglos de los siglos.
Y alguien me dijo:
"Estas son palabras
verdaderas y dignas de confianza. El Señor Dios que inspiró a los profetas envió su ángel para mostrar a sus servidores lo que está a punto de suceder.
Mira que estoy a punto de llegar. ¡Dichoso el que haga caso a las palabras proféticas de este libro!"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 94

¡Marana tha! Ven, Señor Jesús.
Marána tha! Veni, Dómine Iesu!

Vengan, cantemos alegres al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva, entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
¡Marana tha! Ven, Señor Jesús.
Marána tha! Veni, Dómine Iesu!

Porque el Señor es un Dios grande, rey poderoso más que todos los dioses; en sus manos están las profundidades de la tierra y suyas son las cumbres de las montañas; suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que modeló con sus manos.
¡Marana tha! Ven, Señor Jesús.
Marána tha! Veni, Dómine Iesu!

 

Entremos, postrémonos para adorarlo, arrodillémonos ante el Señor, que nos ha hecho. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, ovejas que él apacienta.
¡Marana tha! Ven, Señor Jesús.
Marána tha! Veni, Dómine Iesu!




Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre.
Vigiláte, omni témpore orántes, ut digni habeámini stare ante Filium Hóminis.
Aleluya.

Evangelio

Velen para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
21, 34-36

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Procuren que sus corazones no se entorpezcan por el exceso de comida, por las borracheras y las preocupaciones de la vida, porque entonces ese día caerá de improviso sobre ustedes. Ese día será como una trampa en la que quedarán atrapados todos los habitantes de la tierra.
Estén
atentos, pues, y oren en todo tiempo, para que se libren de todo lo que vendrá y puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]